Life’s Road (LP)

Subterraneo Heavy – Life’s Road
Metal Symphony – Life’s Road
Stage III – Life’s Road
Portal Esquizofrenia – Life’s Road
Ecos de R’lyeh – Life’s Road
Derochas – Life’s Road
Sonidos Primitivos – Life’s Road
Ovella Negra Rock – Life’s Road

Subterraneo Heavy

A finales de la segunda mitad de los 90′s la escena de Rock’n’Roll escandinavo se popularizó de tal manera que aún hoy nos referimos al High Energy escandinavo casi como un estilo propio. Aún deudores de todo el rock endurecido de los 60′s y 70′s aquellos Turbonegro (los únicos que alcanzaron cierto éxito haciendo las américas), Hellacopters, Gluecifer y Backyard Babies tuvieron un impacto importante en muchas de las bandas actuales que practican hard rock inmediato.

De aquel período guardan poca nostalgia la nueva hornada de bandas escandinavas surgidas en los últimos tiempos. Éstas miran incluso más atrás en la historia musical e incorporan influencias todavía más clásicas. El blues rock y la psicodelia de finales de los 60′s y de los 70′s impregnan la música de los jovencísimos THE THREE SEASONS. Un power trio rindiendo constante homenaje al blues rock blanco bien aderezado con ese rock progresivo tan en boga y tan psicodélico durante una década que ni siquiera vió nacer a ninguno de los miembros de THE THREE SEASONS, pero cuya escuela marca a fuego la música de los suecos. Sobresaliente la guitarra de sonido Hendrix de Sartez Faraj, con una voz de amplio registro que no se queda atrás. Y para acompañarle un lujazo de sección rítmica compuesta por músicos de rock de escuela clásica: audible y potente.

“Life’s Road” es todo un viaje por esos sonidos vintage a los que el tiempo les da incluso más vigor. Con todas las referencias citadas la que acudía a mi cabeza con más insistencia durante la escucha del disco es la de los proyectos más funk-blues de la carrera de Glenn Hughes, por la limpieza de su sonido y el groove funk que tienen los temas más potentes, amén de la gran presencia en muchos temas del teclado Hammond. Vanilla Fudge, Cactus e imponentes bandas de jam como Gov’t Mule también se encuentran entre sus influencias.

El primer corte, “Too many choices”, recuerda en la voz a la etapa menos comercial de Rod Stewart (tiene un registro parecido al del cantante escocés, aunque su timbre es bastante menos agresivo). La estructura de la canción es muy Rory Gallagher, aportando ese dramatismo del irlandés. En una onda más pesada encontramos “Cold to the Bone”, más a lo Cream, con la guitarra acompañando la melodía del estribillo. Más riffs escuela Hendrix encontramos en “Down to the Bottom”, que recuerda poderosamente al “Mississipi Queen” de los monstruosos Mountain, y que es uno de los temas más aparatosos rítmicamente del disco. Muy cañero. La psicodelia llega de la mano de “Each to their own”, un corte muy calmado y atmosférico que recuerda a lo que se cocía en Alemania en los 70′s, con el crescendo instrumental que desemboca en el precioso estribillo marca de la casa. Un riff que parece sacado del “Come taste the band” de Deep Purple inicia “Feel Alive”, uno de los mejores números de este trabajo de THE THREE SEASONS, una pieza tan bien ejecutada como las demás y con un contenido armónico sobresaliente. “An endless delussion” trae de nuevo la atmósfera progresiva a nuestros oídos. Acompañamiento de flauta setentera incluido. La canción evoluciona pasando por muchos y variados pasajes. La acústica “Since Our first Day” explora terrenos mucho más melódicos hasta que evoluciona en una intensa demostración de blues rock dramático. La contundencia regresa de la mano de “Moving On” en forma de medio tiempo de estrofa relajada. El corte homónimo de “Life’s Road” cierra el disco con una demostración de todas las virtudes de THE THREE SEASONS.

Estamos ante un trabajo que encantará a cualquier seguidor de los sonidos vintage, pero que satisfará a cualquier seguidor actual gracias a una producción potente y una canciones excelentemente interpretadas y de gran valor. Definitivamente Suecia en solitario podría completar la necesidad de música de calidad en cualquier ámbito y estilo que pueda tener el rockero moderno. THE THREE SEASONS son un buen ejemplo.

www.subterraneoheavy.com

Metal Symphony – Life’s Road

Nota:10/10

¿Qué sería de bandas como Three Seasons si en vez de salir en el siglo XXI hubiesen surgido en los años 60 y 70? En el caso de esta banda lo hubieran petado y su música habría dado la vuelta al mundo. Bien es verdad que la fórmula no es nueva en el año 2012, ni sorprendente, ni falta que le hace. Rock y blues setentero hecho con calidad y desparpajo, donde se nota que han mamado cada una de las frases, melodías, solos de los clásicos, desde Purple a Zeppelin, Pink Floyd, Hendrix, etc.

Todo está concebido a la vieja usanza. Ya no solo la forma de componer y el estilo, sino la propia grabación tiene esa sobresaturación, ese regusto añejo que le da un punto especialmente creíble y más de uno, si no lo sabe, pensará que tiene ya sus 40 años, cuando está hecho hace apenas 6 meses. El teclado con ese sonido Hammond, la voz de Sartez Faraj emulando al mejor Plant, la stratocaster rota y gritona, en fin, “made in 1970”. Junto a Faraj (que más de uno recordará por haber sido vocalista de Sienna Root, otra banda no especialmente conocida por estos lares pero con una calidad brutal), encontramos a Christian Eriksson (bajo) y Olle Risberg (batería) más otros músicos que les apoyarán con los teclados y otros instrumentos para los sonidos más folk de cara al directo.

En cuanto al disco en sí, bien es verdad que las influencia de Pink Floyd, de los tintes progresivos hacen que el disco se frene por momentos, con canciones largas que recorren varios caminos que se entremezclan y se separan al antojo de los músicos, por lo que puede hacer que no nos entre fácilmente a primera escucha. Sin embargo, si nos paramos a escucharlo con tranquilidad, tumbados, dejándonos llevar, disfrutaremos de cada uno de los ambientes que nos crean, relajándonos o perturbándonos a su antojo. Junto a estas reminiscencias progresivas también encontramos infinidad de riffs y solos guitarriles de gran calidad.

El disco lo abren los dos cortes más directos, más hard rockeros y muy purpelianos con riffs ambos muy funkys muy en el estilo de Hendrix. Desde el comienzo podemos ver una base rítmica potente y llena, con una batería que bien podría haberla firmado el mismo Bonzo. Cold to the Bone es de las dos la más blusera la más zeppeliana de la manera en que los británicos supieron mezclar rock y blues de manera magistral. Atención, los amantes de la guitarra, a lo que hace el señor Faraj a la par que canta con las seis cuerdas durante todo el disco. Realmente sorprendente.

Con Down to the Bottom comienza la parte más psicodélica, con el uso de efectos en la batería y guitarra, que nos anticipa a tres cortes 100 psicodélicos y progresivos. Tres cortes de más de 10 minutos los cuales no tienen desperdicio en el que fusionan tanto el blues y el rock como el folk americano o el jazz.

Each to Their Own empieza muy épico y folk al 50% en una mezcla curiosa pero efectiva para irnos introduciendo en el mundo de aquel Dark Side of the Moon de los grandes Pink Floyd. Recomendable y casi de obligada escucha.

An Endless Delusion quizás ha sido de los tres cortes largos el que menos feeling me ha dado. Es un gran tema, de calidad indiscutible, pero no ofrece nada por sí mismo y es un tema que en 5 o 6 minutos hubiese quedado redondo. Destacar el solo de teclado que tiene al final de maestro.

Since our First Day es la esencia de como hacer una balada melancólica donde los sentimientos no solo se relatan con la voz, sino que la propia música te lo hace sentir a ti cuando lo estás oyendo. La melodía vocal especialmente original, de esas que se te pegan que da paso a un estribillo desgarrado y emocional por encima de un riff de guitarra que bien podrían haberlo firmado Blackmoore, Page o Keith Richards.

Entre medias de estos tres excelsos temas introducen Feel Alive donde vuelven a dar un tema hard roquero y directo, de tal manera que evitan que el oyente entre en un letargo del que luego no pueda salir. Riffs roqueros a tutiplén y una línea vocal bluesy, melancólica y sensual como era Robert Plant.

Para el final dejan dos temas también bastante emocionales y cargados de sentimientos, Moving On con tienes de blues y guitarras en la onda Black Crowes y, sobre todo, el tema homónino del disco, que pone un broche magistral a esta obra donde Faraj vuelve a salirse en la guitarra. Medio tiempo magistral con un final psicodélico, alocado casi tétrico y teatral por momentos.

Discazo de principio a fin, un trabajo brillante, donde ninguna canción sobra, donde todo tiene su sentido y todo tiene algo que transmitirnos. Impresionado me ha dejado y no parece que sea el único porque todas las críticas nacionales e internacionales coinciden en lo mismo. Que nadie se quede sin escucharles y aprovechen cuando pasen por España porque pueden ser un gran espectáculo sonoro.

Belch

www.metalsymphony.com

Stage III – Life’s Road

Seguimos con más discos que sobrepasan la hora de duración, lo mismo que el anterior reseñado, otros 64 minutos son los que contiene el debut de estos suecos llamados Three Seasons. Sí, de nuevo otra alegría procedente de ese bendito país y un nombre más que añadir a mi larga lista de favoritos que comparten la misma nacionalidad (Graveyard, Siena Root, Witchcraft, Blowback, Mangrove, Spiders, Jeremy Irons, Hills, Black Bonzo, Ponamero Sudown, Greenleaf, Dozer, Spiritual Beggars…etc)

La alegría fue doble cuando me enteré que en marzo del año que viene los tendremos de gira por España, gracias a la promotora Dejame Decirte, otro motivo que me sirve de excusa para no demorar ni un dia más esta recomendación. El caso es que aquí hay canela de la buena, bajo esa portada otoñal se esconde un trabajo cojonudo de tres jóvenes comandados por Sartez Faraj, quien anteriomente fuera cantante de Siena Root, cumpliendo en Three Seasons la misma función a la vez que se encarga de la guitarra. Junto con él completan el núcleo de la formación otros dos jóvenes, Christian Eriksson (bajo) y Olle Risberg (batería) siendo incluso alguno más, como apoyo a sus actuaciones en directo.

“Life´s Road” es un camino de regreso al pasado en busca de la pureza más auténtica del hard rock hecho en los años ´70. Ya se que hay muchas bandas en plan revival dentro de este género últimamente, pero a veces algunas se desmarcan por encima del resto echándole imaginación, técnica y pasión, como tocadas por una varita mágica, que saben llegar hasta lo más esencial y extraer la semilla que sembraran previamente grupos tótem como Led Zeppelin, Deep Purple, Santana, The Doors o Gov’t Mule.

Las nueve canciones de “Life´s Road” se mueven por diversos terrenos abarcando una amplia gama de estilos. Predominando las texturas de heavy rock clásico también son evidentes sus acercamientos al rock progresivo. Las canciones no bajan de los cinco minutos en su mayoría pero que lejos de aburrir cobran vida propia, atrapándote de inicio, con múltiples arreglos y matices que demuestran una habilidad sobrenatural. El comienzo con “Too Many Choices” es significativo, ese órgano hammond que no deja de revolotear alrededor de la canción ya nos deja atrapados en sus redes de ahí hasta el final.

Sería muy complicado e injusto destacar una canción por encima de las demás, todas tienen algo muy especial. Desde la monumental “Each to their own” y sus preciosos desarrollos jazzísticos, pasando por cortes más folkies como en “And Endless Delusion” o pelotazos hard rockeros como “Moving On” capaces de resucitar a un muerto. Experimentación, psicodelia, emotividad y una clara orientación jam no faltan en The Seasons, juzgad vosotros mismos con estos videos, a mi se me acaban las palabras ya. Entre lo mejor del año sin ninguna duda.

http://sdngfj.blogspot.com

Portal Esquizofrenia – Life’s Road

Sonidos pretéritos para generaciones futuras

Decir que Suecia, y Escandinavia en general, se están convirtiendo poco a poco en los reyes del negocio musical no creo que sea algo que sorprenda a nadie. Da igual la tendencia, el estilo y el género de la música en cuestión, que a buen seguro encontrarás un referente de primera línea que sea sueco.

Three Seasons facturan un hard rock de raíces blueseras digno heredero de los grandes maestros de los añorados setentas, con los toques progresivos y las pinceladas folkies y psicodélicas que imperaban por aquel entonces, en su justa medida. Potentes riffs firmemente secundados por una base rítmica sólida y contundente, que asienta sus pilares sobre imprescindibles referencias como Led Zeppelin, Black Sabbath, Cream o Deep Purple, sin olvidar la escuela americana de Vanilla Fudge, Cactus y el todopoderoso Hendrix. Por su parte, imprescindibles aunque secundarias en Three Seasons, pues su fuerte es el plano instrumental, las voces se muestran deudoras del más enérgico Plant.

Una vez hecha la composición de lugar, también cabe destacar que se trata de un disco debut, que si bien fue lanzado a principios de 2011, no ha sido hasta ahora que ha caído en mis manos fruto de la reciente colaboración entre la banda y la agencia de management Déjame Decirte (ElDorado, Witchburn). Pero nunca es tarde si la dicha es buena. Y vaya si lo es. Como decía, se trata de un disco debut, pero con las credenciales que Sartez Taraj, guitarra y voz de Three Seasons se trae consigo como ex de los fantásticos Siena Root.

Entrando de lleno en el disco, que no tiene un solo tema de desperdicio, la apertura con ‘Too Many Choices’ sienta las bases de lo que encontraremos: puro hard rock, psicodélico, con un Hammond poderoso y un sonido bajo pesado, acompañando los guitarrazos de Sartez que por no reiterar las influencias ya citadas, diré que me recuerda a los actuales y maravillosos Bigelf. Impresionante ‘Cold To The Bone’, como si el mismísimo Hendrix liderara a Deep Purple. Pero no se quedan ahí, sino que consiguen imprimirle un aire progger a todo, merced de unos teclados bien dibujados, cuidados y precisos. Aunque si del maestro de maestros hablamos, no hay más que escuchar la siguiente ‘Down To The Bottom’, digna de aparecer en el catálogo de la Experience.

Una delicia es ‘Each To Their Own’, con un trabajo instrumental en su parte central que resume a la perfección lo que es el jazz-rock, posicionándola como uno de los mejores cortes del disco, variado, fresco,… superlativo. A continuación Three Seasons salta a la otra punta del género, para entregarnos un pegadizo corte rebosante de soul y funky, con ‘Feel Alive’. La prueba de que el sentimiento nunca superará a la precisión milimétrica imperante en los cánones progresivos modernos se llama ‘An Endless Delusion’, un crescendo rockero, con aromas zeppelinianos en su tratamiento folk, y un mellotron dibujando líneas ambientales enriquecidas con efectos sintetizados que tras sus diez minutos de duración te deja con ganas de más. Y para eso entregan inmediatamente después ‘Since Our First Day’, que muestra su cara más relajada y semiacústica en el inicio, para derivar en un corte de hard rock progresivo de los que invitan a no parar de moverse, de esos que en su parte central se explayan y deleitan con una jam a lo ‘Child in Time’, para volver a cerrar con sentimiento y garra guitarrera.

En su recta final, dos cortes sumamente efectivos. ‘Moving On’ es un blues electrizado, continente de las guitarras más salvajes y afiladas, con el Hammond de Mattias Risberg desbocado y Sartez demostrando que además de un gran guitarrista es un vocalista muy a considerar. Para acabar, el tema que da título al disco es un medio tiempo clásico, 100% americano en la onda Cactus o Vanilla Fudge, nuevamente con las teclas psicotrópicas de Mattias y las ácidas guitarras, acústicas y eléctricas, como lo más destacable del corte.

Envuelve todo esto que acabo de narrar en una producción brillante, sin excesivos arreglos, que capta la esencia de una banda hecha para el directo, y tendrás un disco de los de antes, de los que hace 40 años se habría convertido en joya incuestionable y leyenda indiscutible. Todo eso encierra ‘Life’s Road’.

Puntuación: 9/10

www.portalesquizofrenia.com

Ecos de R’lyeh – Life’s Road

Si la semana pasada me centraba en los álbumes de metal extremo que en los últimos meses me habían encandilado, esta semana la voy a dedicar a los discos de rock que, en sus diferentes variantes, no se han despegado de mi lista reproducción y aún no había comentado. En las últimas décadas para hablar de rock, especialmente del añejo y atemporal que hunde sus raíces en los 70, es imperativo recurrir a ese pequeño país nórdico que durante dos décadas no ha cesado de alumbrar formaciones de una calidad superlativa. Evidentemente me estoy refiriendo a Suecia, hogar de titanes como Hellacopters, Graveyard, Witchcraft o Mando Diao por poner algunos ejemplos. Podríamos hablar de otros estilos donde también son toda una potencia, como el death metal (en sus dos vertientes, la clásica y la melódica, ambas con derechos de autor patrios) o el pop, y que nos hablan de las bondades de un país que aunque en el fondo apeste como todos los demás, se ha convertido en referente mundial en lo tocante al nivel educativo y cultural de su población. Dejando los estudios sociológicos a un lado, y centrándonos en la banda que hoy visita mi cubil de locura y perdición, toca adentrarse en ese estilo de rock al que hacía referencia, y que nos hace pensar en el amor libre, los viajes de ácido y las ridículas vestimentas hippies. Three Seasons es un trío liderado por el guitarrista y cantante Sartez Faraj, ex de otra de las grandes bandas suecas, Siena Root. Acompañado por el bajista Christian Eriksson y el batería Olle Risberg, la formación ahonda en lo mejor que el hard rock y la psicodelia nos brindaron en aquella maravillosa década de los 70.

Life’s Road es un disco espectacular, adictivo, enérgico, imaginativo, y que hará las delicias de cualquier amante del buen rock que se precie. Sin ninguna intención de innovar (ni falta que hace), Three Seasons dirigen su mira a la tradición, a las raíces, para traernos desde el pasado un disco que perfectamente podría haber sido grabado en 1975. No nos equivoquemos, porque esto no es un refrito plano, sino que nos damos de bruces con un trabajo coherente y con un fuego interno propio, y cuya mágica amalgama de referencias devienen en 9 cortes de una calidad y pegada superlativos. A lo largo de la hora larga que dura el artefacto (¿os he dicho ya que aquí hay mucho progresivo?), esbozaremos más de una sonrisa recordando a Hendrix, a Cream, a Deep Purple, a Santana, a Led Zeppelin o a The Doors. Para neófitos o gente muy joven, el progresivo es un género plagado de pasajes intrincados y técnica sobrehumana, que es lo que abunda hoy día. No esperéis eso en el trío sueco, porque su visión del progresivo se remonta a cuando era más importante la pasión y el fuego que el cerebro, cuando Dios era Hendrix y no Malmsteen. No tengo nada en contra de la evolución actual del rock, pero se echa de menos que haya gente que te apabulle con su corazón, imperfecto pero lleno de vida, en vez de con la precisión matemática. La voz de Sartez Faraj sigue tan maravillosa como siempre, y su labor a la guitarra es una puta pasada, todo un clínic de clase y sofisticación. Sin miedo a atravesar parajes como el del funk (Feel Alive) o el jazz (la jam de Each To Their Own es acojonante), en Life’s Road también hay sitio para temazos de hard rock (la genial Too Many Choices o Cold To The Bone con ese riff pegadizo como el chicle) y el folk rock (An Endless Delusion). La inclusión de instrumentos extra a cargo de músicos invitados es todo un acierto, y tanto el mellotron como el sitar y las guitarras acústicas juegan un papel estelar a la hora de matizar y crear una atmósfera muy especial alrededor del álbum. La producción es también de la vieja escuela, casi de directo, y sin ninguna pijada de postproducción que empañe el aura de autenticidad que es inseparable de un disco de estas características. A pesar de lo abultado de su metraje, os aseguro que Life’s Road es adictivo de principio a fin, y se os pasará en un abrir y cerrar de ojos… A tiempo para volver a darle al play. No me gustan los coches, pero ante este tipo de trabajos, me encantaría agarrar uno y lanzarme a la carretera sin ninguna otra meta que disfrutar del trayecto. Resumiendo, Life’s Road es un trabajo precioso, brillante y que nos recuerda que el rock nunca morirá. Al menos mientras exista Suecia.

Uno de los grandes discos de rock de 2011, aunque ponerle fecha a esta máquina del tiempo no tenga mucho sentido. Three Seasons se suma a la lista de bandas de primer nivel de Suecia, y esperemos que su andadura sea larga, porque de ser así nos van a dar muchas alegrías. El disco perfecto para escuchar junto a tu hermano mayor y tus padres. Qué cojones, junto a cualquiera que se jacte de amar la buena música.

NOTA: 9/10

http://ecosderlyeh-cthulhu.blogspot.com/

Derochas – Life’s Road

Antes de tudo, gostaria de agradecer e dar os devidos créditos ao amigo Marcelo Henrique por ter me indicado essa banda que pra mim é uma das melhores surpresas dos últimos tempos e assim também um dos melhores discos do ano. Se não aparecer nada que supere (o que acho difícil) creio que o Three Seasons e o seu “Lifes Road” será o melhor lançamento deste 2011.

O Three Seasons foi formada na Suécia pelo Sartez Faraj, ex vocalista do Siena Root após este sair da banda, além dele a banda conta com Olle Risberg no baixo e Christian Eriksson na bateria, juntos produzem um stoner rock poderoso cheio de elementos que se misturam em um disco incrível, nele é possível encontrar heavy blues, psicodélia, hard rock, rock progressivo, improvisos e rock setentista, tudo isso em doses pesadas que fazem deste disco algo muito acima da média que se encontra hoje, ouso até dizer que se fosse lançado em décadas passadas com certeza se tornaria um clássico tamanha a sua qualidade.

“Lifes Road” é um disco viciante, lembro de terem me dito isso quando me indicaram a banda e não é para menos, as músicas lembram bandas clássicas como Led Zeppelin, Jethro Tull, Deep Purple, Mountain…Assim como o Siena Root também lembrava. Sartez Faraj acertou em cheio nas composições, todas de alta qualidade onde ele se mostra um grande musico, assim que escutei pela primeira vez pensei que o vocal se tratasse de uma mulher pela afinação e o tom de voz mas é o Sartez que canta exibindo uma forma maravilhosa, em “Feel Alive” ele humilha a humanidade.

http://derochas.blogspot.com/

Sonidos Primitivos – Life’s Road

Un álbum accesible a todo rockero que le guste la vuelta de los 70’s, un disco grabado en el 2011, cuyo sonido está basado en un estilo de Blues, Progresivo y algo Retro, la voz es magnífica, en mi opinión una voz con toques de Robert Plant, Rusty Day, Appice y la linea clásica de Cactus, estos hombres han cargado de provecho a muchas bandas para jóvenes nacidos antes las últimas décadas y estoy hablando de aquellas populares que han ganado un sinfín de estímulo por su sonido son The Black Crowes y The Black Keys.

Flautas, guitarras bluseras,violínes, órganos, guitarras acústicas estremecen el album con una perspectiva clásica progresiva setentera llena de poder pero con ausencia en algunos tonos de canciones, riffs penetrantes llenos de la sangre Orange y esa gran voz que reitero es especatular hacen un álbum armonioso.

Clásicos, Suecos, maldita Suecia que le da la patada a todo mundo por su grotesca música, Abramis Brama, Witchcraft, Hypnos 69 son grandes por que del que existe el grupo musical, enardeidos con su poder clásico, entre su gran influencia Led Zeppelin, Pink Floyd, Deep Purple,Jimi Hendrix, Doors, Mountain,Free, Black Sabbath y hasta el epico Santana.

Gran disco para calmar el hambre al perro, pero siempre diré que hay que darle crédito, pero siempre apoyando su gran bagaje musical y su pulcritud para desenterrar todo sonido muerto que vivió los años 70’s… aquí está la respuesta!

Mis favoritas del disco son An Endless Delusion una canción larga, enérgica muy purple y guitarras zepp, lástima que pocas canciones en nuestra época tengan tan estructura magnífica, simplemente monumental.

Too Many Choices es otra de mis preferidas, gran sombra de cactus y grandes amplificaciones llenas de Blues Hippie, imagino la droga hendrix antes de sacar estos deslumbrantes sonidos, al caraj0 un disco magnífico!

APOYARLOS!! y una copa para brindar de estas bandas excelentes!

www.sonidos-primitivos.blogspot.com

Ovella Negra Rock – Life’s Road

Los que sois seguidores habituales de ONR sabréis ya nuestra predilección por las bandas suecas. No por favoritismos ni porque nos paguen (que ojalá…), sino porque todo lo que nos llega de por ahí, sobretodo de la discográfica alternativa Transubstans Records y de la distribuidora Record Heaven, tiene una calidad que tira p’atrás. No en vano nos hemos ido ahí a hacer un reportaje para saber el por qué de tanta calidad, y es que cada nueva banda sueca que descubrimos refuerza más nuestra opinión de que en Suecia se está cociendo algo muy guapo. Por todos es conocido el sonido Göteborg y su Death Metal Melódico, pero en contraposición a este estilo y sus ramificaciones más elaboradas y con mucha post-producción, últimamente está saliendo una nueva escena que apuesta por los sonidos más sucios e integrales y las reminiscencias setenteras: están Crystal Caravan, The Brimstone Days, Marulk… Pues bien, ahora debemos sumar un nuevo nombre a esta lista: Three Seasons, con su disco de debut Life’s Road.

En la nota de premsa adjunta al disco se definía el estilo de esta banda como Stoner / Doom Metal. Pero ya leyendo en el mismo escrito que tenía influencias de bandas como Pink FLoyd, Deep Purple, Black Sabbath, Led Zeppelin, Jimmy Hendrix o The Doors uno podía olerse que la cosa tiraba hacia un sendero bastante diferente de aquel al que los dos estilos antes mencionados suelen conducir. Y ya desde el primer segundo del disco, con el tema ‘Too Many Choices’, nos encontramos ante un discazo que mezcla todas estas influencias con sobrada intepretación y calidad técnica.

Un total de nueve temas (y no, no es un disco corto: estamos hablando de Rock Progresivo…) que se pasean por gran cantidad de paisajes: desde los más cercanos al Heavy Clásico (‘Moving on’) hasta los acústicos (el inicio de ‘Since our first day’), pasando por el Rock más carnoso (la ya citada ‘Too many choices’), las movidas más ácidas y funkadélicas (‘Feel alive’), la pura progresión Folk-Rock (‘An endless delusion’) o incluso el Jazz (con la jam que se montan en el tema ‘Each to their own’). Además, todo está grabado con un sonido directo, a pocas tomas, tal como es, casi sin posproducir, en el que se pueden oír los cuatro instumentos que, junto a la voz y los coros, dan forma al disco: guitarra (esa Stratocaster con sus rasteos incluidos), bajo, teclado y batería.

Como habéis leído, y realmente espero que escuchéis (por cierto, hemos incluido un par de temas de este disco en nuestra lista de Spotify de este mes), se trata de un caleidoscopio de lugares y sensaciones a escuchar con calma, relajado en el sofá (si se quiere, con algún añadido estupefaciente) y dejándose llevar por este camino vital por el que nos llevan Three Seasons.

4/5

www.ovellanegrarock.com

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